Existen
básicamente dos variantes frecuentes para conseguir
el deseado gel. Un método sencillo (y económico)
y un método complicado (y caro).
El método sencillo:
Para la fabricación se utiliza toda la hoja, incluyendo
la piel y se hace puré de todo el conjunto. El
problema de esta variante es la aloína, un líquido
de color amarillo, que se encuentra justo debajo de la
piel de la mata. Esta aloína tiene un efecto altamente
laxante. Un extracto, conseguido de esta manera, no sería
apto ni para niños, ni para embarazadas para tomarlo
durante un largo tiempo. Por lo cual la aloína
hay que extraerla a posteriori. Este proceso se consigue
mediante un filtro de carbono. La gran desventaja de esta
forma es que el filtro no solo filtra la aloína
si no también importantes elementos de la planta.
El producto final que se obtiene de este modo es un zumo
muy transparente sin fibras con un efecto muy reducido.
El
método complicado:
Para la fabricación del extracto bebible de LR
International se utiliza exclusivamente la parte
del interior de la hoja y no la piel, dado que la piel
se ha comprobado que no contiene sustancias activas que
contribuyan a la salud del organismo. La forma de conseguir
el filete de la hoja es cortarla a mano. El resultado
es un líquido gelatinoso, que sigue manteniendo
todas las sustancias activas que posee el Aloe Vera, incluyendo
hasta las fibras y tiene un aspecto turbio de forma natural.
Otros métodos:
Existen aún más formas de elaborar líquidos
a base de Aloe Vera, las cuales no vale la pena detallar
aquí puesto que las demás formas hacen que
el extracto gelatinoso de la planta será convertido
en concentrado o en polvo, a través de un proceso
mediante el cual se destruyen la mayoría de los
elementos importantes.