El
Aloe es un excelente limpiador y antiséptico natural
(contiene al menos seis agentes antisépticos:
lupeol, ácido salicílico, nitrógeno
de urea, ácido cinámico, fenol y azufre),
que penetra fácilmente en la piel y en los tejidos
(en algunas ocasiones cruzando siete capas distintas),
que actúa como anestésico calmando todo
tipo de dolores (especialmente los musculares y de las
articulaciones) y tranquilizando los nervios, que posee
una gran actividad bactericida, que también destruye
numerosos tipos de virus, que es fungicida, antiinflamatorio,
antiprurítico (detiene la comezón), altamente
nutritivo (contiene vitaminas, minerales y azúcares),
dilata los capilares sanguíneos incrementando la
circulación en la zona afectada, descompone y destruye
los tejidos muertos (incluyendo el pus), favorece el crecimiento
celular normal (acelerando la curación de llagas
y heridas), hidrata los tejidos y es antipirético
(elima la sensación de calor en las llagas, úlceras
e inflamaciones).
Los siguientes son algunos de los problemas para
los que ha sido utilizado con éxito:
Alergias, abscesos,
adicciones (a drogas diversas), aftas, afonía,
agotamiento, asma, ampollas, amigdalitis, acné,
acidez de estómago, anemia, artritis, arteriosclerosis,
anorexia.
Bronquitis, bursitis.
Calambres musculares,
calvicie, caspa, cataratas, celulitis, ciática,
cirrosis, cólicos, colitis, contusiones, cortes,
cistitis, carbunclo, cortes al afeitarse, catarros, congestión
intestinal, cáncer, cándida, comezones de
todo tipo, congestión nasal.
Dermatitis, diabetes,
disentería, depresión, dolores de cabeza,
dolores de las articulaciones, dolores de muelas, dolores
de estómago, dolores musculares, desarreglos evacuatorios,
disfunciones intestinales.
Edema, erisipela,
epidermitis, exantema, enteritis, esterilidad debida a
ciclos anovulatorios, esclerosis múltiple, esguinces,
erupciones, enfermedades de las encías, estreñimiento.
Forúnculos,
fiebres sin identificar, flatulencias.
Gangrena, glaucoma,
gota, gripe
Hemorroides, hepatitis,
herpes genital, herpes zoster, halitosis; heridas de todo
tipo, hipertensión, hongos.
Insuficiencia
arterial, insomnio, ictericia, irritación bucal,
indigestión, infecciones por levaduras, infecciones
de la vejiga y de los riñones.
Keratosis folicularis.
Laringitis, lepra,
lupus, luxaciones, leucemia.
Mal aliento, mastitis
(en las vacas), manos ásperas, manchas en la piel,
manchas congénitas, meningitis, miopía,
mordeduras de serpientes.
Náuseas
de todo tipo.
Obesidad, olores
(supresión del mal olor en las úlceras),
enfermedades de los ojos.
Pie de atleta,
piel seca, pezones estriados, parásitos intestinales,
picaduras de insectos, pecas seniles, picaduras de víboras
y alacranes, psoriasis, prostatitis, picores de todo tipo,
problemas del páncreas diversos.
Quemaduras (térmicas,
por radiación, solares, químicas ó
por líquidos).
Resfriados.
Sabañones,
seborrea, sinusitis, SIDA.
Tendonitis, tracoma,
tuberculosis, torceduras, tos, tortícolis.
Uñas encarnadas,
úlceras en las piernas, úlcera péptica,
úlcera de duodeno, (todo tipo de úlceras),
urticaria.
Vaginitis, várices,
virus de Epstein.
Zoster (herpes).