La tez muestra después de 8 semanas*:
* Resultados de un test de eficacia de
Cardinal Health (Italia) con 20 voluntarios entre la edad
de 37 y 59 años.
- 20 % incremento de la firmeza de la piel
- 10 % incremento de la elasticidad de la piel
- 15 % incremento de la suavidad de la piel
- 21 % reducción de la profundidad de las arrugas
Perlas
Retinol
Perlas de Retinol, rellenas de suero anti-edad que ayudan
a reparar las huellas de la edad en la piel. Aplicar a
diario por las noches después de limpiar y tonificar
la cara el contenido de una perla sobre el rostro.
Art.No.: 2780
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UN BUEN TRATAMIENTO ANTIARRUGAS: EL RETINOL
La vitamina A es esencial para mantener el buen estado
de ojos y piel. Por eso las cremas elaboradas a base de
Retinol se han convertido en las más utilizadas
para combatir los signos del envejecimiento y el fotodaño.
Eso sí, aunque se trata de un preparado seguro
y cuya eficacia en la reparación de las células
de la epidermis ha sido contrastada su uso requiere algunas
precauciones que no debemos olvidar.
En la permanente batalla por corregir los perniciosos
efectos del paso del tiempo sobre nuestra piel, los laboratorios
cosméticos inundan periódicamente el mercado
con tratamiento novedosos, tanto desde un abordaje preventivo
-en el que destacan las cremas protectoras e hidratantes-
como desde una óptica más reparadora, aportada
por colágenos, elastinas y, en los últimos
tiempos, por el ácido retinoico y el Retinol.
La vitamina A -conocida científicamente como Retinol-
así como sus derivados -los ácidos retinoicos,
en particular el tretinoíno- han demostrado ser
beneficiosos para la piel envejecida. Ello no implica
que para combatir los problemas estéticos debamos
recurrir a la ingesta de suplementos orales de vitamina
A ya que ésta, a dosis elevadas, puede resultar
tóxica e incluso provocar enfermedades.
Y como nuestro organismo no produce vitamina A de manera
natural la mejor forma de suministrar al cuerpo dicha
vitamina liposuble es la alimentación. La vitamina
A aparece en los alimentos en dos formas: como Retinol
o vitamina A ya preformada en los productos de origen
animal y como carotenos que pueden ser convertidos en
Retinol por el organismo en los alimentos de origen vegetal.
Una dieta que incluya suficientes frutas, verduras de
hoja verde, zanahorias, cereales, huevos, hígado,
leche entera y derivados lácteos nos proporcionará
las cantidades requeridas por nuestro metabolismo.
El Retinol ayuda a prevenir enfermedades de los ojos y
la piel y resulta de vital importancia durante el embarazo
y la lactancia. Su deficiencia se deja sentir principalmente
en los niños y puede provocar malformación
y fragilidad de los huesos, problemas de crecimiento e,
incluso, desarrollo anormal del feto. En los adultos la
carencia puede manifestarse en degeneración de
la función renal y hasta en esterilidad, si bien
no resulta corriente ya que el hígado de una persona
adulta es capaz de almacenar reservas de vitamina A para
varios meses e, incluso, años.
RETINOL Y ÁCIDO RETINOICO, CUESTIÓN
DE GRADOS
En los estudios médicos realizados con personas
que padecían acné, el ácido retinoico
provocaba vasodilatación, disminución de
la inflamación y la seborrea y estimulación
del recambio celular al disminuir la síntesis de
queratina, acelerando así la renovación
de las células. En suma, la vitamina A en forma
de ácido retinoico producía un efecto peeling
que se mantenía con el paso del tiempo, si bien
algunas de sus formulaciones resultaban excesivamente
irritantes para la piel, un efecto pernicioso que padecen
el 4% de sus usuarios.
Para intentar paliarlo, la industria cosmética
ha diseñado una nueva molécula conocida
como Retinol en la que la terminación ácida
ha sido sustituida por un nuevo radical que elimina muchos
de los efectos secundarios de sequedad e irritación.
Hasta no hace mucho tiempo, el Retinol no podía
ser utilizado en cremas para la piel ya que su formulación
era demasiado inestable y se degradaba fácilmente
bajo la acción de los rayos solares ultravioletas.
Los nuevos sistemas de transporte, fabricación
y empaquetado permiten preparaciones más estables
y han convertido al Retinol en uno de los productos estelares
de la estética.
Suministrado a concentraciones adecuadas, el Retinol es
tan eficaz como el ácido retinoico pero sin muchos
de sus efectos secundarios. Produce un efecto peeling
o de descamación muy superior al de las cremas
con alcoholes, efecto que se mantiene con el paso de tiempo
sin crear memoria en la piel, lo que obligaría
a suministrar dosis cada vez más elevadas.
En suma, los productos cosméticos con vitamina
A mejoran la elasticidad de las pieles prematuramente
envejecidas, aportándoles una apariencia más
suave, firme y uniforme al estimular la queratización
o renovación de las células de la epidermis
y la producción de colágeno, lo que lo convierte
en un preparado sumamente efectivo para el tratamiento
de la soriasis, el eczema, el acné, las manchas
y los problemas de hiperpigmentación.
EL RESULTADO DEPENDE DE LA CONCENTRACIÓN
Los efectos del Retinol dependen de la concentración
que se use. Los dermatólogos y profesionales de
la estética recurren por lo general a concentraciones
altas que permiten exfoliar la piel hasta los niveles
más profundos. Pero, además de los tratamientos
profesionales, el Retinol puede encontrarse hoy como ingrediente
de numerosas cremas y geles de venta libre. Conviene en
estos casos informarse de la concentración real
que poseen: si ésta es demasiado elevada podemos
sufrir irritaciones; si es demasiado baja su eficacia
será prácticamente nula. En caso de duda,
y ante las muchas marcas que se anuncian en el mercado
basadas en este compuesto, conviene comparar sus concentraciones
y asesorarse con el farmacéutico o esteticista.
Los productos con Retinol se utilizan al menos unas dos
veces por semana y se aplican sobre la cara, las manos,
el cuerpo, el cuello y el pecho. Normalmente se aconseja
utilizarlos por la noche, cuando el proceso de descanso
y renovación celular es mayor, aunque también
los hay para el día. En este último caso
conviene utilizar un buen protector solar que aporte al
menos un factor de protección 15 ya que el Retinol
estimula la sensibilidad de la piel a la luz (fotosensibilidad).
Los fabricantes insisten en que cuando se usan productos
con Retinol deben seguirse escrupulosamente las indicaciones
de los profesionales.
Pese a su auge y su omnipresencia en la industria cosmética,
el Retinol debe utilizarse con ciertas precauciones. Los
dermatólogos señalan que debemos abstenernos
de aplicarlo en la zona del contorno de los ojos y los
labios, y, en general, en aquellas áreas donde
la piel sea más fina y, por tanto, más fácilmente
irritable. Asimismo, debemos evitar la sobreexposición
solar, los rayos ultravioletas para estimular el moreno
de la piel y no olvidar combinar la crema con Retinol
con otra humectante y regenerante.
Por el momento, el Retinol es uno de los ingredientes
más usados y eficaces para mejorar el aspecto de
la piel pues ha demostrado sobradamente su capacidad para
reducir los signos visibles del fotodaño y el paso
del tiempo. En cuanto a los efectos de su uso a largo
plazo, los estudios continúan.